Vestir una mesa y vestirla con elegancia es un signo de distinción, desde tiempos muy antiguos, aunquePlatón o Jenonfonte, en sus respectivos simposiums o banquetes, y Petronio, en el Banquetee de Trimalción no mencionan manteles ni servilletas.
En tiempos de Carlomagno se colocaban, sobre las mesas, manteles artísticamente decorados y, sobre ellos y exclusivamente para las personas principales, tapices ricamente bordados y trabajados.
Marcos Rumpoldt, cocinero de la Edad Media, primero de los que se tiene constancia, explica en su tratado de cocina que "cuando la comida está hecha y a punto de servirse, la mesa de servicio o de cocina debe ser cubierta con un mantel blanco limpio y disponer en ella los platos y cubiertos..."
Velázquez pinta, en 1617, el cuadro "El almuerzo", que se conserva en el Hungarian Museum, de Budapest, y lo hace con la mesa vestida con un lienzo sencillo, seguramente perteneciente al ajuar a una familia de pequeños burgueses. En las mesas de reyes y nobles eran colocadas las mas bellas telas, primorosamente bordadas con los escudos de armas de cada casa.
En nuestro tiempo, el arte de la manteleria ha sabido encontrar el vestido idóneo para cada ocasión: desde el desayuno a la cena; desde una informal merienda campestre a un sofisticado cocktail; de la comida familiar hasta el banquete mas importante.
EJEMPLOS DE MANTELERÍAS:
|
|
![]() |
![]() |
Los Encajeros Telf.:+34 464 47 46
/ Fax: +34 94 424 87 54
C/Elcano, 3 - BILBAO - E-mail: info@losencajeros.es